Beijing y la china de atrás

20 mayo 2010

Muy grande, mucha gente y muy moderna. Todos “muy” que no me motivaban. Pero Beijing me encantó. Entre los símbolos chinos en las calles, miles de ojos rasgados, edificios modernos y negocios internacionales, ahí estaba esperandome la China de atrás, la de vi luz y entré.

A parte de las visitas obligadas, como la Gran Muralla o la Forbidden City (ideal para introducirte en la historia y los mitos de la China ancestral), está la Beijing de la calle, la que lejos de darte una sensación de postal turística te recuerda que estás en China, por si te habías olvidado. Bienvenida de nuevo.

El tren desde Xian fue un placer; esta vez soft sleeper… ergo: lujo asiático. Cuatro camas en vez de seis, aire acondicionado, zona libre de olor a pata y tres chinos compañeros de cuarto que me enseñaron a preparar té.

Té de Jazmín y dumplings chinos, mi dieta diaria (y no miento) durante los cinco días que viví en Beijing. Sin mencionar los 320 gramos de lomo que me invitó Ricardo, amigo de sonrisas puertoriqueñas. Genial! Tanto tiempo sin buena carne!

Qué linda Beijing. La que corrí en domingo para llegar a una Misa, la que odié perdida en traducciones y caras orientales de “no te entiendo”, la que traspiré en cada subida y bajada de la muralla china… y de cada parada de subte! La Beijing de las atracciones turísticas con sus ordas de chinos en tour, gorras del mismo color siguiendo a una banderita. La Beijing de las lámparas coloradas dandole color y vida a los restaurantes, uno al lado del otro, cientos de luces. La Beijing de los callejones.

Basta recorrer los callejones para pasear entonces con la China del fondo, la que está atrás de edificiosde vidrio y hombres en Porsche negros. Entonces te encontrás con los viejos charlando en la puerta, los perros enanos con campanitas en el cuello, alguna mujer saltando a la soga en la entrada de su casa, los vecinos jugando a las fichas en la vereda (algunos con gran público de amigos).

Das una vuelta más y llegás a uno de sus tantos parques. Si es de mañana, seguramente te encontrás con grandes disputas de pin pon, o algunos grupos practicando tai chi. Y a la tarde las mujeres se congrregan con grabador en mano a practicar diferentes piezas de baile… cualquiera se puede unir.

Más? Los anteojos sin vidrios que los teens usan como moda. Los termos de té que los chinos llevan a todas partes como los uruguayos el mate. Los pantalones de los chiquitos, con agujero en la cola para hacer sus necesidades donde así lo requieran, incluso en el subte (en la frenada, cuando el charquito se te acerca, levantás los pies y listo). Los helados palito que voy a extrañar y  que toman a toda hora. Los baños públicos en casi toda cuadra, sin puertas y de cuclillas, tu chorro, el de tu vecina y el de su vecina. Los oficiales de 17 años con unifrmes verdes que les quedan grandes, y con un movimiento de brazos y piernas al marchar que te recuerda a los típicos comics.

Imágenes muchas, pero más que nada alegría. Porque en la China de atrás, la sonrisa es una constante. Dicho a lo chino ancestral: Beijing, el callejón de la alegría eterna.

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DATOS UTILES

- Dónde dormir: Lama Temple Hostel está muy bien. RMB 65. Es barato aunque hay también por 50. Dorm obviamente. En Beijing todo sale más caro que en las otras ciudades (sin hablar de Shangai). El cuarto 209 es un dorm de solo dos camas y podés conseguirlo para vos solo por el mismo precio.

- Cómo moverse en Beijing: el subte es una muy buena opción, y muy barata! RMB 2. Llega a todas partes y está muy bien señalizado. Muy recomendable, comprarse un mapa de la ciudad. Sale RMB 8

- Atracciones: los chinos son muybuenos en hacer plata, ninguna novedad. Y te cobran para todo. Las entradas no salen baratas pero en algunos lugares, como la Forbidden City, podés conseguir descuento por estudiante (tenés que pelearlo porque te dicen que no, persuasión persuasión).

Forbidden City: RMb 60 o 20 con descuento. Si lográs el descuetno, pagás después 40 para la guía automática que está muy bien, y hacés un buen negocio.

Great Wall: la entrada sale RMB 100 y después te cobran otras cosas, sumado a que tenés que pagarte el viaje de ida y de vuelta, que son seis horas en total. Lo mejor es ir con un tour. The Compass Service Tour está muy bien. El tour sale RMB 300, si lo sacás por internet o llamando a la agencia. Las guest houses cobran 60 de más por comisión. Incluye desayuno y almuerzo, entrada a la great wall. 10 kilómetros de caminata, subida y bajada, algunas escarpadas porque vas por parte vieja también. Ir con agua y buenos zapatos. Un poco insane por el esfuerzo, y muchos turistas, pero es la Gran Muralla no?

Summer Palace: está muy bien, la entrada sale RMb 30 o 60 si querés entrar a ciertas galerías y templos. Es muy grande. Incluye también algunas subidas, por lo que ir preparado y no el día después de la Gran Muralla. Increible.

Lama Temple: si fuiste a Shangri La o al Tibet podés evadir la visita. En frente está el templo de Confucio.

-      Transiberiano rumbo a Mongolia/Rusia

1- Train ticket from Beijing to ulaanbaatar: lo compras en el Beijing International Hotel, en la oficina de CITS (agencia oficial de viajes en China). Dirección: Beijing Guoji Fandian; 9 Jianguomen Neidajie.  Precio hard sleeper: RMB 1128.

Sale todos los martes y miércoles.

2- Visa de Mongolia en Beijing: la hacen de un día para otro (si vas bien temprano es en el dia). Horario para aplicar: 9.00 a 11.00. Horario para retirarla: 4.00 a 5.00 pm

Se paga solo en RMB

-          Enviar encomiendas: China Post. 5kg sale RMB 390. Las oficinas están abiertas de 8.00 a 18.30

-          Comer: China tiene tanta variedad de comidas, y todo tan rico! Vale la pena probar todo, incluso en la calle… muy bueno.

-          Sitio recomendado: The Beijiner, con info muy util y al día sobhre la ciudad.


La sonrisa perdida

14 mayo 2010

Dicen que entre los miles de los famosos soldados de terracota, en China, no hay uno con la misma cara. Pero cuando estás ahí, frente a frente, tampoco ves a uno con una sonrisa. No más que expresiones trisites debajo de sus bigotes. Porque sí, todos tienen bigotes como prominente panza, dos símbolos de belleza en la China de hace 2300 años.

Dicen también que la historia la hacen los ganadores, pero en la expresión de cada soldado de terracota se refleja la vida y los sentimientos de cada uno de los miles de chinos que trabajaron en ellos, con la certeza de que una vez finalizada la obra morirían. Porque sabían que debían llevarse el secreto a la tumba.

Los guerreros de terracota son miles también, y están logrados con un nivel de detalle que impresiona, desde las plantas de los pies hasta el peinado de sus cabezas. Miles, en tamaño humano y hoy Patrimonio de la Humanidad, que representan a las 56 diferentes etnias chinas de la época. Las mismas que unificó Qin Shi Huang bajo su imperio.

Dos mil trescientos años atrás, Qin Shi Huang mandó a construir esta Armada Imperial para que lo protegiera después de muerto. Aunque algunos arqueólogos sostienen que Qin Shi Huang creía que su gobierno continuaría desde la ultratumba.

Fue uno de los más grande emperadores de China en términos de logros. Su gobierno comenzó cuando tenía 13 años, y durante los 30 que siguieron podría haber escrito en el libro de Guiness la unificación de China (incluído el lenguaje), la construcción de la Gran Muralla y el imperio de sus Guerreros de Terracota. Sin mencionar su imponente tumba, en un cerro creado por hombres. Y hablando en términos de records, también puede atribuirse a Qin Shi Huang cantidad de muertes debido a sus caprichosas obras.

Dicen que el miedo es el peor enemigo del hombre. Qin Shi Huang temía – como Hitler temió muchos años después-. Miedo a la insurrección, miedo al engaño. Miedo a la muerte que no hizo más que generar más muertes, incluída la suya. Porque lo que tenía de importante figura patriarcal lo tuvo también de supersticioso. En los callejones, entre juegos de fichas y tazas de té se cuenta que Qin Shi Huang murió repentinamente, muy joven, envenenado por una poción que había tomado para prolongar su vida.

Y quizás la historia se ocupó de alargársela por ella misma, sin pociones, y con los chinos que hoy, dos mil trescientos años después, trabajan incansablemente y todos los días para restaurar a la Armada, enterrada por el tiempo y algunas batallas.

En tierras de Xian, escondidos durante miles de años, y entre los huesos de sus moldeadores, permanecen bajo tierra los soldados de terracota. Con su majestuosidad característica, esa triste expresión en la cara, y la eterna pregunta… quién hace la historia.

 

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DATOS ÚTILES

-          Dónde dormir: Shuyuan Hostel. Muy muy lindo y recomendable. RMB 30 en dorm. Cálido y para quedarte horas leyendo en uno de sus sofás. Un bar muy canchero por la noche. Buena moivida de viajeros. Muy bien ubicado. Podés llegar caminando a todas las atracciones de la ciudad.

-          Comer: imperdibles los dumplings chinos y el té de Jazmín. Y una opción barata además. A la hora de buscar lugar afuera, no hay como meterse en las calles más chicas y elegir algún restaurancito de barrio.

-          Terracotta Warriors: la entrada sale RMB 90. Vale la pena pagar 100 más para un guía o tour. Si no, bien vale una buena leída histórica antes de adentrarse en la zona.

-          Transporte:

  • Taxi del aeropuerto al centro de la ciudad: RMB 150! (son 45 kilómetros). Si llegás temprano podés tomar el shuttle bus, gratis.
  • Tren a Beijing: RRMb 427 (soft sleeper)
  • Estación de tren, a 15 minutos en public bus desde el centro de la ciudad.

-          Atracciones: además de los guerreros de terracota, la City Wall, la Bell Tower, Drum Tower, Muslim Quarter y market, Great Mosque, Ancient Street, Big y Small Goose Pagoda. Imperdible: probar alguna de las tantas comidas del mercado musulmán y perderse en calles y callejones de la ciudad, donde los chinos juegan fichas en mesas sobre la vereda, pintan, y hacen pinceles a mano.


Borrachera en Lijiang

14 mayo 2010

Más grande que Dali, y más linda… aunque también más turística. La pintorezca Lijiang se pierde entre calles, callecitas, callejones, escaleras y techos de tejas… muchos, grises, a dos aguas, con gatos y tigres de bronce.

Y entonces ahí están los colores de sus frutas, de sus lámparas chinas,  y sus shops con accesorios y souvenirs para recordarte que te acordás de todo menos el camino de vuelta. Esa sensación de borrachera, de perderte entre luces, ruidos y sombras. Pero de estar disfrutando, eso seguro.

Oscurece, y sus calles se transforman en una suerte de pasillo de boliche, en el que avanzás muy despacio con el pelo del de adelante en la nariz y la respiración del de atrás en el oído. A los  costados, muy fuerte, pero muy, la música. Cada restaurant con un repertorio distinto, e infaltable los bailadores. Solo caminar, y ver y escuchar desde afuera un show nuevo a cada paso es un espectáculo en sí.

Si durante el día estabas perdida, ahora nadás en una borrachera de canciones, bailes, caras, miradas, alientos y carcajadas de chinos que se divierten, que observan, que bailan, que juegan. Sólo ellos caminan derecho entre luces y sombras inestables.

Embriagada de Lijiang, sólo te resta mirar, disfrutar, y dejar que pase. Sabés que la resaca del día siguiente será un muy lindo recuerdo. Salú!

Recorrimos LIjiang con Octavio y Víctor. Ellos ya habían estado, así que auspiciaron de guías turísticos. Un té con la familia de la Guest House donde se habían alojado; cheers para la foto del recuerdo; y una cerveza en una terracita con vista a todos los techos de la ciudad vieja. Lo mejor es cómo se va llenando de luces una vez que oscurece.

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DATOS UTILES

- Tren a Kunming: hard sleeper RMB 350. Son camarotes chiquitos, con seis camas (dos cuchetas de tres), mucho encierro y olor a pata!


Cálida bienvenida en Shangri La

12 mayo 2010

Dicen que a los lugares los hace la gente. En Shangri La me morí de frío, pero conocí a Octavio y a Víctor, dos mexicanos divertidos que le regalaron calidez a mis días tibetanos.

Shangri La se encuentra rodeada de montañas heladas en la zona del Tíbet chino, y ya en la ruta desde Dali puede verse cómo se va alterando el paisaje. Los valles se vuelven amarillos y pelados, las casas y los animales cambian. Inolvidable camino a Shangri La.

Y entre los colores de las típicas banderas tibetanas, el dorado de sus templos y las callecitas de casas marrones, te perdés con una guiño en su Old Town. Frío; pero el calor de un té de jengibre, siempre reponedor. Frío; pero el detalle del taxista que me regaló dos de sus discos con música de un cantante famoso y oriundo de Shangri La. Frío en el hostel de madera; y la sonrisa de María, española y loca linda, que joder, como vieja viajera que dice ser, hay que saber encontrar la magia de cada lugar y disfrutarlo. Frío de helarse en la Snow Mountain; y el tibio arroz con verduras y carne, que nos comparten de su almuerzo los tibetanos con quienes compartimos estufa. Ahí arriba, calentando pies, manos y sonrisas.

Imperdible el Monasterio de lamas tibetanos, Gedan Songzanlin, de 330 años de antigüedad y a orillas del lago Napa. Sus templos, sus pasillos de casas donde viven los mas de 900 monjes, sus colores. Su fachada es una versión en tamaño reducido del Palacio de Potala en Lhasa, capital de la región autónoma del Tíbet, en el suroeste de China.

Imperdible caminar por los campos y alrededores de la ciudad, y dejarse llevar, llegar a sus casonas cuadradas y de madera. Shangri La está llena de programas para armarse. También tiene un parque nacional y una terraza blanca escalonada que según una mujer singaporeña vista de lejos parece labrada en jade blanco.

En mi caso, el frío y la lluvia apuraron mi retirada, ni ganas de subirme a una bicicleta. Pero definitivamente volvería a la Shangri La de horizontes perdidos. La ciudad además, es un destino ideal para  encararse hacia el norte, de pueblito en ciudad, y llegar hasta Xining e incluso Urumqi.

Bajo las sombras de las nubes húmedas, levantamos campamento con Víctor y Octavio, y nos llevamos la calidez latina para Lijiang.

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DATOS ÚTILES

-          Cómo llegar: en tren o en colectivo desde LIjiang. En colectivo desde Dali (RMB 50/70).

-          Transporte:

o   Taxi desde o hacia la terminal de buses: RMB 5

o   Mini van para ir a los distintos puntos: RMB 90 todo el día

o   Bus a Lijiang: RMB 43

o   Bus a Chengdu: hay que tomar dos, primero ir a otra ciudad y desde ahí a Chengdu. Son muchas horas.

o   Ruta hacia pueblitos del norte: chequear porque a mayo de 2010 estaban cerradas por reparación.

-          Dónde dormir: está lleno de hostels, guest houses y restaurants. Yo me quedé en Dragon Cloud Guest House por RMB 30 el dorm. Está bien pero es muy fría! Sobre el final de la calle de The Compass (bar/café) hay un restauran “Happy Kitchen” que también es guest house, RMB 100 el cuarto privado.

-          Dónde comer: en The Compass tienen muy buen café y una hamburguersa bien grande para escapar del frío.

-          Entradas para los puntos turísticos: en Shangri La cobran todo. Asi que tené en cuenta que a donde vayas, vas a tener que pagar entrada, y cara. Snow Mountain: RMB 220. Parque Nacional: RMB 190. Monasterio: RMB 56 (con credencial de estudiante). La terraza blanca escalonada es gratis, son 3 horas de ida y 3 de vuelta.


No hay nadie como tú

11 mayo 2010

Abris los ojos y te acordás que estás en China. Adentro, tu mundo interior tan conocido; afuera, montañas coloradas y verdes, quebradas, terrazas de arroz y valles con plantaciones de todas las verduras. Cómo te gustaría conciliar los dos mundos! Vos y afuera, vos sentada entre chinos que no te entienden y que no entendés. Solo un intercambio de sonrisas. Vos en China, en esos caminos de ruta salpicados de pueblitos con techos chinos de tejas, y frescos en las paredes blancas de las casas. Qué tienen sus paisajes y el color de sus montañas que tanto te asombran, no sabés. Más adelante vas a concordar con María, una española, que tienen ese no se qué, esa magia.

No hay nadie como túuuu, no hay nadie como tù mi amorrr… suena Cafe Tacuba con Calle 13 en tus audífonos. Y en el Bus, sentada con tus pantalones de la tribu Red Dao de Sapa (Vietnam) le cantás en español a Dali, que te recibe con sus casitas, su ciudad vieja, sus piedras y tejas, entre el lago Erhai y las montañas.

Seguís un poco perdida, pero si te manejaste perfectamente en Kunming, ciudad moderna, ¿qué te puede pasar ahora? Bicicletear campos y caminar antiguos pueblitos es tu especialidad. Antes de tu cita con la ciudad, averiguás sobre ir al Tibet. Morís por cruzar por tierra desde Shangri-La (al noroeste de Dali) a Lhasa. Un camino increíble te dijeron, y lo podés creer. Pero estás sola, no encontrás grupos ya organizados para unirte –el cruce solo es posible mediante agencia/tour – y te dicen que es muy complicado armarte uno. Finalmente, lo que te decide por el no es la imposibilidad de cruzar por tierra debido al reciente terremoto en tierras chinas, o eso escuchaste, aunque puede ser otra razón. Sólo avión a Lhasa, y ya sería otro tipo de viaje.

Dormís como no dormiste en meses, y renovada te comés una tostada en la ciudad vieja que se despierta, que se llena de a poco de las señoras que te ofrecen sus hierbas para fumar, de los muchos turistas asiáticos, de los vendedores de ropa, accesorios y souvenirs que disfrazados de personajes étnicos te invitan a entrar en sus locales. Esos locales que abren a las 9.30 am (son de buen dormir los chinos pensás). Y sí, entonces la vieja ciudad de Dali se convierte en un Disney entre sus muros de piedra y sus grandes cuatro puertas chinas.

Te escapás al mercado vecino… y qué concurrido por los locales, qué largo y qué colorido!! Te perdés entre monos muertos, tés, zapatos, ropas, cacerolas, telas, frutas, caramelos y carnes. Lo que se te ocurra está ahí. También gorros con ventilador incluído. Y después de casi tres horas – sí, pasaron tres…- ponés las manos en el manubrio y te vas a explorar el campo, sus villages, y el lago Erhai.

La bicicleteada no puede ser más linda pensás. Y te acordás de Suzanne, compañera en dos ruedas de caminos vietnamitas. Cómo le gustaría también Dali. Te tomás un descanso en las orillas del lago. Silencio. Un deck de maderas perdido entre árboles. Sólo vos y tres pescadores chinos que te sonríen. En frente, la típica postal china. Un lago azul y calmo, coronado de montañas coloradas, un muelle a lo lejos, y un árbol. Pensás en G, pasado mañana va  a ser su aniversario, y lo extrañás tanto! Pero lejos de ponerte melancólica te subís de nuevo a la bicicleta y le respirás a la vida cuando atravesás los campos verdes. Nijao! Nijao… nijao (con la jota aspirada) saludás a los locales que trabajan sus tierras. Miles de ellos en cada porción de tierra. Miles de chinos como China tiene.

Y por qué esa manía de meterte en los barrios, esos de calles angostas y muchos perros que ladran – y que no querés averiguar si muerden -. Por suerte para vos, en China tienen la costumbre de atarlos. Porque aunque te de vergüenza, hasta el perro más chiquito e inofensivo te asusta. Te acordás de esos años infantiles en que el jardinero le tiraba con su rastrillo a los perros imprudentes de siempre; el sodero lo hacía con el sifón; el panadero con la flauta. Y vos arriba de tu bicicleta sólo tenés para defenderte tus castillos en el aire, impresiones chinas y algunas fotos!

Finalmente llegás por la noche para apreciar a la Dali que se duerme, la que está solo con algunos turistas resagados, luces de colores y mujeres tomando clases de baile . Muy pintorezca ciudad, ideal para agarrar la bicicleta o la moto y perderse en los miles de caminos que conducen a un mismo lugar: el de tu mundo interno en la certeza de saberte ahí.

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DATOS ÚTILES

-          Dónde dormir: Friends Guesthouse es una opción bien barata, está justo en la entrada sur de la ciudad vieja. Bien básica también. Pero por 30 RMB la doble no se puede esperar mucho mas.

-          Dónde comer: Bad Monkey es un restaurant/bar que no figura en lonely planet y es bueno y barato. En general, en todos los lugares desayunar te sale lo mismo que comer (RMB30), por lo que conviene tomar el desayuno en la calle o prepararse algo en el cuarto. Si almorzás o cenás en los puestos de la calle, podés comer por RMB10 o incluso menos, como en cualquier ciudad de China.

-          Qué hacer: lo mejor es agarrar la bicicleta (RMB 20 por dia) y/o la moto para desaparecer de la ciudad y sus turistas. Entonces llegás a lugares super lindos, todos apuntados en la Lonely Planet. Para caminar la ciudad es ideal a la mañana bien temprano, cuando sos solo vos, las montañas teñidas por la sombra de la nube de turno, los chiquitos que van al colegio y los viejos que salen a pasear. La vida comienza a las 9.00 am.

-          Transporte:

o   Bus de Dali a Shangri La: RMB 70, seis horas.

o   Bus de Kunming a Dali: RMB 134. Te deja en la bus station, más cerca de la ciudad nueva. Te tomás el colectivo público número 4 u 8 (y después el 19) a la ciudad vieja. Los tickets cuestan RMB 2.


Silenciosa Kunming

11 mayo 2010

Silenciosa Kunming

Y llegué a China después de un pesadísimo viaje en colectivo sin aire acondicionado, espaldas mojadas y escupitajos chinos. A diferencia de los países del sudeste, aclaran su garganta ggggggrrr más seguido, fuerte y en lugares cerrados también; si no pueden tirar el escupitajo sttttú por la ventana, lo hacen en una bolsita, descubrí después.

Casi anochecía en Kunming, ciudad del sur, en una de sus grandes terminales de buses  y sin turistas occidentales. Sólo chinos alrededor mío, hablando y riéndose, mientras yo trataba de negociar precio del taxi con uno de ellos, que según decía era el único que hablaba inglés.

Los primeros olores y colores chinos me encontraron un poco perdida… lost in translation. El trayecto en taxi al hotel fue largo y con muchas luces de colores en los edificios. Pilota y copiloto no hablaban otro idioma que el chino, y estaban perdidos en su mapa desplegable, mientras yo trataba de tirarles alguna luz con mis indicaciones sobre la calle de destino. ¿Imposible? Quizás, pero logramos entendernos y llegar.

Kunming es una ciudad linda, más grande de lo que me imaginaba. Moderna, en movimiento, pero a la vez tranquila. Raro, como esas siestas traqnuilas en las que uno sueña mil sueños. En el medio de la calle sólo escuchás un murmuro lejano de motores y bocinas. Y en las varias de sus peatonales los chinos, practican taichí, se dan masajes, toman helado, se ríen, descansan. Las motos, que son muchas pero no tantas como en Saigon o Hanoi, te pasan por al lado más silenciosamente que una bicicleta… qué placer!

Le dediqué sólo un día, porque no encontré muchas cosas interesantes por hacer. Caminé sus calles y llegué a su Lago Verde. Y de nuevo sensación de siesta. Hombres cantando himnos, músicos practicando sus qué lindas melodías. Patos, plantas, asientos, macetas y flores. Mujeres comiendo fruta o tomando un helado en las orillas del lago.

Le dí un último guiño de ojo a la ciudad, me tomé una cerveza y me dispuse para viajar a Dalí la mañana siguiente.

FOTOS: Proximamente!

DATOS ÚTILES

-          Dónde dormir: The Hump. Tiene dorms con lockers por RMB 30, que están muy bien pero son ruidosos de noche. El restaurant y bar está muy bien. Mucha movida de viajeros. Se come muy rico también (no el desayuno que es caro y no está muy bien). Está muy bien ubicado en el centro. También podés dejar tu mochila (RMB 3) para recorrer la ciudad por el día y viajar a la noche.

-          Transporte: lo mejor es caminar la ciudad, y para las atracciones más alejadas un colectivo público te lleva fácilmente por RMB 1 o 2… contra los RMB 30 del taxi.

o   Taxi al aeropuerto: RMB15, 15 minutos. El colectivo tarda media hora.

o   Taxi a la estación de buses: RMB 30.

o   Pasaje a Dali en colectivo: RMB 134


Un fantasma genuino

7 mayo 2010

Con su nariz morena y arqueada, Mohd  miraba en silencio el horizonte. Yo esperaba su respuesta, y entre las luces de los edificios se me hacía difícil ver en la realidad oscura de su cara malaya. ¿Por qué te casaste con ella si no la amabas? Le pregunté en la terraza de un hotel; la ciudad era Kunming, en el sur de China. Treinta y tantos años dijo haber tenido cuando se casó, pero después de una década sus arrugas tenían poco más de cincuenta.

Yo me quería casar y una conocida me dijo que su hermana estaba soltera, y que podía organizar el casamiento. Pero ella nunca me contó que tenía un novio, hasta después de casarnos… Y yo quiero una mujer “genuina” así que me divorcié.

Su mujer lo engañaba?

No no, genuine means virgen. Si tenés un novio, por qué no te casás con él?

Bueno, a veces no funciona.

¡Pero entonces no tengas relaciones sexuales! Su tono de voz era suave, pero Mohd (apodo de Mohammed) decía estar muy enojado.

Si? ¿Después de tantos años?

Claro, mi enojo es largo, porque no entiendo. Si yo tengo una novia, me caso con ella. Por eso estoy acá, vine a buscar una mujer genuina. En Malasia es difícil, es una cultura muy moderna.

En el silencio del cuarto compartido, y entre mochilas abiertas de otros viajeros, la cama de Mohd es la única prolija y vacía. Solo una percha de la que cuelga un pantalón gris oscuro y una camisa estampada de colores también oscuros. Quizás su traje de conquista, cuando tres veces al día sale a buscar mujer por las calles de la ciudad.

Les sonrío y si me devuelven la sonrisa trato de empezar una conversación. Pero la barrera del idioma es un gran problema acá en China. No entiendo, en Malasia todos hablamos un poco de inglés. Para entrar en la Universidad es obligatorio saber inglés.

Mohd había llegado primero a Beijing, en busca de una mujer que había conocido en una Convención, allá en sus tierras malayas. Pero nunca la encontró. Así que encaró para el sur, a probar suerte en Kunming. Hasta el momento, nada, y en diez días volaba a Laos, para volver a Malasia pasando por Tailandia.

Y si no encuentro a nadie, decidí declararme soltero para siempre. Estoy cansado de buscar.

Diez años de infatigable búsqueda; diez años de caminar calles, ciudades y países. Porque ya había estado anteriormente en Laos y en Tailandia, también en Vietnam. Pero nada. Ninguna mujer genuina. Y no llegó nunca a Mongolia porque es un país muy moderno también, como Malasia, o al menos eso le había dicho una amiga mongola: mejor probá en China.

Si me dicen que tuvieron novio, entonces ya no las quiero.

Se acorta el plazo, pasan lo días, y las noches lo encuentran sentado en el bar del hotel. Porque Mohd no fuma ni toma alcohol, tampoco frecuenta nightclubs. Le interesan las mujeres con un poco de cultura, esas con las que se puede hablar de la vida y de las cosas.

La mujer genuina sigue siendo una sombra en las calles de Mohd. Y en mi cabeza, como un eco, sigo preguntando por qué te casaste con ella si no la amabas. En la terraza del hotel, con las luces de los edificios de fondo, lo único genuino es su nariz morena y arqueada… y el amor, un eterno fantasma.


China – dónde comprar pasajes Transiberiano

11 febrero 2010

En Beijing se pueden comprar pasajes en el CITS (Zhongguo Guoji Luxingshe; tel 010-6512 0507) del Beijing International Hotel (Beijing Guoji Fandian; 9 Jianguomen Neidajie). O en la estación de tren (ver link seat61 y link CITS en Enlaces)

Tener en cuenta que este tren (el transmongoliano en mi caso) no sale todos los días sino algunos específicos de la semana. Ver link seat61 y link CITS. O bien en la guía de Lonely Planet (Transiberian Railway).


Tips Visa para China

10 febrero 2010

1- Si viajás en marzo y pensás hacer el trámite para la Visa en febrero, tené en cuenta que a fines de enero, ppios de febrero o mediados (segun la luna creo) en China y Vietnam festejan el año nuevo. Se toman una semana… por ende no laburan, son días perdidos para quienes corremos con los trámites, y los cálculos de uno sobre días de trámite para tener la Visa a tiempo de abordar el avión, se van a… el champagne de festejo.

2- Para tramitarte la Visa te retienen el Pasaporte en la Embajada, por ende no podés tramitar otra Visa (por ejemplo para Vietnam, como es mi caso) en paralelo. Dato obvio para algunos, no para mí!

3- En cuanto al tiempo de vigencia de la Visa (me refiero a la validez del papel y no al tiempo de estadía), dos datos CLAVE:

- para la de una entrada son 3 meses de validez, que empiezan a contar no desde el día en que te entregan la Visa sino desde el día en que hiciste el trámite (presentaste los papeles para sacarla). En el caso de la Visa de doble entrada, la validez es de 6 meses.

- con validez se refieren al tope de tiempo que tenés para PISAR/LLEGAR ael país. Y no es que la validez influye en tu mes de estadía. Mientras entres a China antes de los 3 meses (o 6 segun el caso) está bien, luego empieza a correr tu mes de Visa. Por ejemplo, yo la saco un 10 de febrero, mi Visa es válida hasta el 10 de mayo. Si yo entro a China el 9 de mayo, o antes, no es que el 11 de mayo ya se me venció sino que ahí ya está corriendo mi mes de Visa de Turista. En cambio, si llego a China el 11 de mayo, ahí si mi Visa no tiene más validez. Esto es importante porque no te lo aclaran en ninguna parte y yo casi que pago la Visa de doble entrada pensando que en mitad de mi recorrido por China me iba a vencer la Visa.

4- Antes de hacer la cola, pedir un formulario en la entrada y sacar copia del pasaporte, porque en ventanilla te piden directamente los papeles, y como chinos que son,  no tienen mucha paciencia.

5- Conozco personas que no llevaron reserva de hotel, pero sí tenían pasajes que involucraban a China. En mi caso, los aéreos que presenté no tienen ninguna ciudad de China, así que entregué también reserva de un hostel en Kunming que es la primera ciudad China que voy a pisar.

6- Según me dijo el chino de la ventanilla, son muy flexibles con respecto a los papeles que hay que presentar. Cualquier cosa si ellos tienen alguna duda, te hacen algunas preguntas para asegurarse que vos vas a ir a China y con eso les basta para subir o bajarte el pulgar.

7- Si tenés pensado ir al Tibet, no tenés que comentar nada, mejor omitir esa información porque se ponen complicados con eso. De hecho ya tramitar el asunto allá en China es un lío y se hace a parte de tu Visa de turista.

8- Me aconsejaron llevar dos fotos carnet; me pidieron una sola, pero nunca se sabe, mejor llevar las dos.

9- Una vez presentados los papeles, contestadas las preguntas del pibe de ventanilla, te dan un papel con un código de barras que NO tenés que perder porque con eso retirás tu Visa y tu pasaporte tres días laborales después.

10- Recordar que laburan de lunes a jueves, por lo que no cuentes el viernes como un dia laboral dentro de tus cálculos de entrega de Visa.

Esto es todo, según mi experiencia y los consejos de Marcos y Agustina que me pasaron toda vez muy buena información. Muchas gracias!


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