Pollera sensación!

29 marzo 2010

Resulta que en medio de mi cuarto caldeado y el colchón mojado, me acordé que no tenía más que un pantalón con un agujero. Así que salí a comprarme lo único que podía comprar en las islas del sur de Laos (y que me entrara), un pedazo de tela que las mujeres usan cual pollera, atada como te enganchás la toalla a la salida del baño.

Siendo la única hello woman usandola por esas tierras, causé sensación. La chica del Internet Café no me cobraba, toda mujer de Laos me señalaba, se reía y condescendiente me mostraba su pollera. Y finalmente, el “Lao Style” entre los más jóvenes: “jijiji Lao Style”…. que una vez en Cambodia se convirtió en “ahhh you, Cambodia Style! i have same same, buy other”… jajaja el camboyano que te sigue tres cuadras para venderte algo (y no se cansa eh).

Va foteli de mi atardecer de resurrección en Don Khon, Laos. Es de hace dos días, ahora creo que sigo con la misma cara de rota, pero… “same same but different”, me siento mucho mejor!


Don y doña

29 marzo 2010

Don Kohn y Don Det son como un matrimonio. Dos islas vecinas unidas por un puente, el único que los franceses construyeron, el mismo que nació para trenes y que hoy solo cruzan turistas y lugareños en una dirección o la otra. Don Khon y doña Det, entonces, uno más tranquilo, la otra más mareada entre bungalows y turistas; uno cuida los misterios de los delfines y de las cataratas, la otra guarda los secretos del río y de la vida rural. Pero los dos duermen su siesta en el río y los dos son uno, los dos son Laos. Aunque reciban varios turistas por día, no perdieron su identidad; y ése es su mayor atractivo, bajo la verde mirada del río Mekong, sus días, su trabajo, su vida.

Es ideal admirarlas desde el río, echado en una cubierta/gomón (el famoso “tubing”), y pasearlas en bicicleta. No apurarse, en el camino sorteás bueyes, chanchos, algún mono del patio de una casa, gallinas y pollitos. Ring ring de la bicicleta, sabaidíi a los lugareños y a los atardeceres del Mekong.

Dos días está muy bien. Y si necesitás reponerte de algo en especial, es un muy buen lugar. Es imprescindible un bungalow con balconcito al río, para relajar; y dos ventanas, para ganar una gota de aire fresco en los calores infernales de las islas. Mi ventana es una sola, no da al Mekong y caí enferma para buscar otro lugar después. Pero hace calor para encontrar otro bungalow, y además creo que soy la única inquilina que tiene la dueña, así que brindé en su nombre y me quedé.

Mañana domingo por la mañana salgo para Siam Reap en Camboya, doce horas de viaje.

Chau Laos, y cop chai la la!! (muchas gracias)

Fotos acá (click) 


Fiebre de Laos

26 marzo 2010

Enferma, así estoy en Don Khon, isla perdida entre las 40.000 islas del río Mekong al sur de Laos. Blanco todo. Blanco el perro que duerme sus sueños en las puertas de una casa. Blanca mi cama traspirada. Blanco el calor de la siesta. Blanca mi mente. Blanco el jabón sobre el pelo negro de la mujer que se baña en el río. Blanca mi mirada sin ganas, blanco y vacío sentimiento de una canción muy triste.

Blanca la pastilla que me tomo cada 12 horas, blanca como una hoja que quiere ser escrita.

Porque, tenemos suerte, cuando nos dolemos, la vida acostumbra a parirnos de nuevo. Hoy me duele Laos, pasado mañana escribo a Camboya. La Camboya que valora la Fe, la Familia y la Comida por sobre todas las cosas, porque supo lo que era no tenerlas. Porque durante unos años (70’s) le robaron padres, hijos, hermanos y la esperanza de la mañana. Porque todo fue blanco… para llenar hoy de colores.

Después de estar encerrada en mi cuartito con ventilador, salí al atardecer a recorrer la isla de enfrente: Don Det. Muy linda. Mejor la parte sur, donde hay más lugareños y menos turistas, más campos con animales y menos guest houses. Lo mejor es recorrer la isla cuando ya no hay sol pero todavía hay luz. Silencio y pescadores pacientes en sus botes.

Mañana espero encontrar la anunciada playita de esa isla, igual me dijeron que no es gran cosa…e igual quizas no tengo muchas fuerzas. Seguramente me conforme con un banana&chocolate shake by the river. Y el domingo parto a Camboya.

DATOS ÚTILES:

- Alojamiento: dormir en las islas es más caro que en los otros luagres de Laos. Pero aún así podés encontrar alojamiento barato…claro que si querés tu ventana y balconcito al rio tenés que pagar el doble: ciento y pico de kips…contra los 50 k de un bungalow que no da al río.

- Comer: es igual de barato que en todo Laos, aunque un poco más inflados los precios. Lo mejor son los restaurantes con decks que dan al río y lucez de colores a la noche.

- Plata: no hay ATM’s así que llevar bastante efectivo. Algunas guest houses cambian dólares aunque no con el mejor rate.

- Cómo llegar: el bote te deja bastante lejos de los bungalows en don khon… tenes que caminar bastante. En don det, si querés escapar a la parte superpoblada de turistas hippies, tambien tenes que caminar, más que en don khon.


Bonjour Champasak

24 marzo 2010

Champasak Champasak, tan linda… si pensás esconderte en un pueblito perdido del mundo, acá está. Y sólo Lao people y franceses, que parecen ser los únicos turistas que llegan hasta acá. Rastros de un pasado de colonia francesa que también pueden verse en sus casitas y casonas estilo europeo.

Me levanté sintiéndome terriblemente mal, así que decidí tomarme el día muy tranquilamente. Bicicleta por la calle principal y callecitas de tierra colorada, hola a los búfalos y a las vacas, un paseo por algunos templos antiguos. Y me fui a una casita que anunciaba Oil Massage más Hair Spa…genial. Terminé relaxx - jada en un deck con vista al Mekong, tomandome un rico té from Laos.

Al mediodía me tomé el bote de un amigo del dueño de mi guest house, y me fui para la islita de enfrente: don daeng, tierra de pescadores. Más bici, esta vez por sus acaloradas calles, siesta en un “community lodge”  con dos mujeres isleñas que me hicieron compañia y vuelta a Champasak.

Cuatro de la tarde, ya había cerrado EL templo de acá, que es LA atracción de Champasak y de Laos, porque es uno de los más antiguos e importantes (incluso mas antigo que los templos de Ankor en Camobida). Esta noche decidiré qué hacer, si quedarme un día más o encarar para las “40.000 islas”, a dos horas de acá.


Lao pesadisha..y gloria

24 marzo 2010

Ya era hora. Me estaban saliendo las cosas demasiado bien…hasta que decidí desviarme un poco de la ruta turística, nada más y nada menos que en Laos. Qué difícil que es viajar en este país!

Mi Lao pesadilla de esta martes empezó a las 7.00 am en un bondi desde Savannakhet a Pakse, donde tenía pensado tomarme otro colectivo o un sawngthaew (camioncito o chata con asientos en los laterales) para Champasak, a dos horas más al sur todavía. El colectivo de las 7.00 resultó ser un lechero, que además de pasar por cada pueblito de ruta y subir a todo el pueblo, frenaba largo rato en cada lugar. Hacía un calor agobiante, las vendedoras ambulantes te metían por la ventana sus pinchos con puerco y pollo frito, huevos y bolsitas con líquidos de colores para tomar. Fueron seis terribles horas arriba del destartalado bondi, y cuando pensé que ya no me quedaba más fuerza llegamos a la estación de Pakse… un rancho –literalmente hablando – con dos puestitos de comida frita y varios tuk tuk tirándosete encima para llevarte a la ciudad.

Yo quería ir a Champasak, y después de negociar un rato conseguí que me llevara un tuk tuk guy a la estación de bus para esa ciudad… según me dijo. Me dejó en una muy sucia terminal de sawngthaew a preguntar uno por uno quién iba para Champasak; dí con el uno, que salía en una hora, y rota como estaba decidí esperar… una hora más de flajelo bajo el sol no era tanto después de todo.

Una, dos, TRES horas resultaron ser! El chofer no iba a salir hasta que no fuéramos diez pasajeros. Y cuando me lo confesó ya era tarde para buscar otra opción. Mi peor día desde que salí de B.A. Estaba muerta, acalorada, sucia, en una más sucia terminal con un mercado de pescados con moscas y mucha pobreza. Preguntando en inglés y maldiciendo en español, no tenía respuestas ni oídos que escucharan mi descarga. Unas mujeres, pasajeras como yo, comían huevos que parecían podridos o que tenían un algo muerto adentro; otra escupía al lado mío (esa manía que tienen); y una más jovencita me acariciaba la piel del brazo y me hacía mimos. Sí, tuve que entrenar mi cabeza y ejercitar el autocontrol. Pensé en Freud y en sus mujeres, pensé que lo único que quería era vomitar el huevo que se habían comido otras, llorar y darme un baño… en ese orden.

Salimos. Les convidé sandía, me convidaron de sus frutas. No gracias. Éramos un espectáculo de pies negros y pegotes de restos de comida. En el camino se fueron bajando en sus pueblos los distintos pasajeros. Chau! Buena suerte; después de odiarlos, los saludé con cariño, a mi novia mimosa también. La gente de Laos es extramadamante tranquila, pero tan agradable que no te dura el enojo.

Champasak maravisha! El  sawngthaew te deja a orillas del Mekong y cruzás en bote ese fantástico río que en estas tierras es verde verde y tan calmo que parece una tela de seda tailandesa. Islitas de rocas, pescadores, y de fondo – como si fuera una escenario – cerros grises por la niebla y el sol naranja escondiéndose. Me merecía el premio!

Describir la ciudad… mmm, ciudad de una calle con el fantástico río, los cerros grises por la niebla, el sol naranja escondiéndose, más prados, campitos con búfalos y cabras caminando. Callecitas de tierra colorada y un ambiente de pueblo soñado donde solo ves bicis, motos y algún camión.

Terminó mi pesadilla, finalmente me desperté, y dónde!

 

 

DATOS ÚTILES

-           Pakse tiene 4 estaciones de colectivo y varias terminales chicas de sawngthaew y otros colectivos. Así que si vas camino a Champasak no esperes a sawngthaew si no sale enseguida, hay otra estación de buses con el mismo destino.

-          Sawngthaew de Pakse a Champasak: 20000 k. Te deja a orillas del río donde te tomás un bote que te cruza por 5000 k.

-          Donde dormir: no hay muchas guest house. Lo mejor es decidirse por uan de antemano y tomarse una motorbike taxi al destino. Tenés que pedirles por favor que te lleven, a diferencia de los demás lugares. Precio 5000 k. Yo me alojé en Khampoui Guest House, 30000 k con baño privado. No queda sobre el río como las otras, pero me pareció la más limpia.

-          Dónde comer: justo en frente de Khampoui hay otra guest house con Restaurant sobre el rio. Comés por 25000 k (nada!) muy abundantemente.


La ciudad de los niños

24 marzo 2010

Llegué a Savannakhet… ciudad chiquita y perdida en el sur del país. Ciudad humilde de casitas estilo europeo que no visitan los turistas. Ciudad a la que caí de casualidad. Ciudad de los niños alegres.

Un cantado Sabaidíii (hola) y un movimiento de mano, o un ring ring del timbre de la bicicleta. Una calidez que contagia y que encontrás cada una cuadra. Porque Savannakhet está llena de chiquitos y llena de escuelas. Según el father Phillipe de la Iglesia de Santa Teresa (en el mismo casco histórico donde hay templos buddhistas, vietnamitas y chinos), los padres acá aman mucho a sus hijos y por eso sus hijos son libres y felices. Yo creo que fue el flautista de los cuentos, que se llevó de Hammelin a miles de niños, y que más tarde los devolvió por equivocación a orillas del río Mekong.

Savannakhet, también ciudad del placer de la siesta… porque recorrés sus calles tranquilas en bicicleta y parece que estás en uno de esos sueños de las tres de la tarde. En mi caso, llegué con el calor del mediodía tardío, y no lograba encontrar lugar para comer. Los restaurantes estaban cerrados o no me invitaban a entrar (después de la turística Luang Prabang, me costaba sonreírle a una silla de plástico al lado de un puestito de fritanga). Entonces, milagrosamente y al borde de la desesperación dí con Mamma’s home. Es la propia casa de Mamma, una mujer muy simpática que te cocina y te prepara la mesa en su living lleno de fotos. Eran las 14.00 y la cocina estaba cerrada. Mamma estaba en el piso dándose unos masajes y Nin, su hija, me invitó a pasar… algo iba a rascar de la heladera.

Un rico sándwich vegetariano, dos albums de fotos del casamiento de la hija mayor y una entretenida charla. Impagable. Cuando le pregunté a Mamma por su familia, me dijo “two daughters, two sons and a ladyboy jijiji”. Volví a mirar las fotos del casorio y ahí estaba… tan inadvertido/a! Seguimos charlando con Nin, Mamma empezó a roncar mientras su masajista seguía hablándole con las manos. Nos sacamos una foto para el recuerdo, y después abrazos, besos, que tengas mucha suerte y muy linda vida.

De nuevo en el calor de la bici, visité algunos templos y me fui a buscar un famoso fried ice cream…si si, helado frito. Aparentemente típico de esta ciudad, nadie me entendía cuando preguntaba por él… pedaleé y pedaleé hasta que, en una heladería de barrio, el dueño llamó por teléfono a un amigo que entendía algo de inglés y le leyó lo que yo pedía: FFFRRRAAAI-ID AIS CRÍM…. Y entonces, una vez hecha la traducción, soltó el esperado “Teeengo!!!”, seguido de mi cara de felicidad y dos bochas de helado envueltas en fritanga… rarísimo! Como si fueran buñuelos de pollo o pescado frito. Sigo prefiriendo el helado solo… pero quien dice, a mi vuelta, sale en Vishurca Mila de helado con fritas. Ésa si que no la probé nunca.

Di unas vueltas más por la ciudad y su atardecer, y a la noche me despedí de Savannakhet en Starlight Restaurant. Mesita de afuera, vecina a su casa de los espítirus, comí y canté con la radio welcome to the joutel caaalifornia, mientras espiaba una ventana del templo vecino… dos niños monjes yendo a dormir. Savannnakhet, such a lovely place, such a lovely place.

DATOS UTILES:

-          Dónde dormir: Saisouk Guest House. 30.000 k, es simple pero limpio. A las 11 de la noche cierran la puerta.

-          Dónde comer: Mamma’s Home Restaurant. “Good food, friendly local people in a place with travel information”. Nin en marzo de 2010 empieza su business como operadora turística y de viajes en Savannakhet, y también abrirá nuevo restaurant. Contacto: nin820@hotmail.com | phone +856 20 2310592

-          Comer: comer en Laos es muy barato en general, en Savannakhet también. Cuando uno lee “Restaurant” en esta ciudad, no pensar en el concepto occidental de la cosa… los restoráns son humildes, como humilde es Savannakhet. Incluso te puede pasar por al lado un perro raquítico y sucio.

-          Alquiler de bicicleta: 10000 k todo el día. A diferencia de Luang Prabang acá no suelen robar las bicicletas, y podés poner tu bolso de mano en el canasto sin correr peligro en los semáforos.

-          Helado frito: no sé cómo se dice en Lao al final. Sale 3.000 k y el lugar está a un costado de la estación de colectivos, hacia las afueras de la ciudad.

-          Ir o no ir a Savannakhet: si es de paso para otras ciudades del sur, está perfecta la visita, y con un día es más que suficiente.


Luang Prabang en un guiño

24 marzo 2010

Ciudad pintorezca muy pintorezca; preparada para el turismo, no perdió –todavía – el encanto de sus calles y de su gente. En una zona campos y pueblitos rurales, Luang Prabang se levanta temprano cada mañana entre cerros grises, lomas coronadas con templos antiguos, dos ríos (el Mekong y el Nam Khan) y un “sabaidí” cálido para decirte hola. Son dos días de chill out, perfectos para irte con una sonrisa y un lindo recuerdo.

Imperdible son las waterfalls a las afueras. Se puede ir en tuk tuk (una hora) o en bici. Sea como sea te lleva todo el día. Ya solo el camino es para disfrutar: pasás por campos con gente escondida en sus sombreros de paja trabajando la tierra, pueblitos a la vera de la calle con chicos jugando, señoras paseando, y búfalos caminando despacio al lado tuyo. En la zona de las mini cataratas también hay una especie de reserva de osos. Te podés dar un buen baño en las aguas color turquesa, tirarte de bomba desde una de las caídas, o simplemente disfrutar con la mirada. Dato: está lleno de turistas y por momentos parece una terma de San Luis (aunque nunca fui). Lo mejor es ir un poco más arriba, donde hay menos gente.

En la ciudad misma son un must los sándwich enormes de bagguete con pollo, y la sandía, que te la venden por cuartos, y cortada te la dan en una bolsa de plástico para que comas en el camino.

A la noche es ideal cenar en uno de los restaurantes a orillas del río Mekong. Y después caminar al night market, cita obligada con sus carpas coloradas y puestitos de telas, carteras, acolchados y accesorios de plata. Ir temprano porque a las 21.30 empiezan a levantar campamento.


Qué paso con la Bot calí catolíc

24 marzo 2010

Y entonces, entre mosquitos y un inglés un tanto básico, Father Phillipe viene a contarme en Savannakhet, pueblito perdido en el sur de Laos, que en Luang Prabang no hay Iglesias Católicas ni cura ni Misas porque el Gobierno de esa área no lo permite. De hecho, varias Iglesias muy lindas, construidas en época de las misiones italianas, fueron transformadas para usarlas como Centros de Educación… por lo que entiendo ahora que la gente no supiera de qué se trataba el dibujo – universal – de una iglesia sobre el papel que usaba para hacerme entender.

Lamentablemente no conocí al Arzobispo Tito… un sacerdote que está destinado en Luang Prabang y que para poder celebrar Misa se puso una Guest House. De esa manera el Gobierno no se entera, ya que no es oficial el tema. El nombre de la Guest House, aparentemente, es Benchong (pronunciado así, no escrito. Father Phillipe no sabía cómo spell el nombre).

Por suerte en Savannakhet la cosa es distinta. Cuentan con una señora Iglesia (es bien grande), los domingos celebran Misa y hay dos curas a disposición. Father Phillipe me dijo que conviven bien con el Gobierno de la ciudad, porque es más tolerante que el de Luang Prabang y porque además trabajan en conjunto para el bien de la sociedad: trabajo, salud, educación.


Bot calí catolic?

21 marzo 2010

Se busca se busca… es domingo, 8.00 am, mi segundo día en Luang Prabang, después de un sábado de selva, de mirar osos y nadar por unas mini cataratas de agua muy azul. 

Pensando en lo lindo de los campos y su gente de estas tierras rurales, salgo con mapa e indicaciones para llegar a la “catolic churs”, pronunciado a lo Laoinglish… La chica de la guest house me había averiguado por una Iglesia Católica en Luang Prabang, con su amigo el conductor de tuk tuk, que todo lo sabe.

Mi mañana no podía ser mejor en mis planes… en bicicleta (20.000 kips el día) me iba para un barrio a las afueras de la ciudad, pronunciado “botpaniasu”, a buscar la catholic church que abría de 9.00 a 11.00… Y tenía todas las indicaciones en inglés para mí y en idioma Lao para mostrarle a la gente. Y nada de turistas rubios con cámaras de fotos. Y qué mañana más de intercambio cultural y religioso podía esperar?

Pero no conté con el factor respuesta… tenía anotado cómo preguntar por la Iglesia pero me olvidé de que no iba a entender ni jota sus oraciones de respuesta. Digamos que me la pasé toda la mañana de calle de tierra en callejón, huyendo de perros que ladran y que quizás muerden, riéndome con chiquitos que quizás me hablaban de los misterios de la vida, siguiendo a distintas mujeres que se pasaban la posta para indicarme el camino.

Yo hablaba en inglés, ellos me respondían en Lao. Después de un laaargo tiempo llegué a la conclusión de que en la casa que se supone era del Cura, no había nadie, que la Iglesia había dejado de funcionar este año y que - oralmente- se decía ”bot cali catolic”… claro que nunca me quedó claro si el “pai” era un sacerdote, un pastor o qué.

Finalmente le pasaron la posta a una mujer que hablaba un poco de inglés. “Bot calí catolíc, come with me. La seguí, ella en moto con sus dos chiquitos que me saludaban, yo atrás en mi bici rentada y en todo mi calor corporal. Nos metimos por otros callejones y llegamos. Gudbaaai thank youuuu te abrazaría por la amabilidad… le puse el candado a mi bici y cuando estaba por dejar mis ojotas en la entrada y entrar… “mmm esto me huele a raro”… era un templo cristiano… “seim seim!” me decía el de la entrada… jaja qué mañana!

Me volví sin Misa pero con una sonrisa en la cara, y por las calles gritandome con los obreros o vecinos del barrio: “Arshentiiina, futbooool, messi, maradonaaaa jijiji”

Ayer pasé por tu casa y me tiraste con una ojota

Me senté al rato, a descansar del calor, y a mirar cómo jugaba un grupo de hombres a las bochas. Y en la otra cuadra, a la entrada de un templo, unos chiquitos tiraban sus ojotas así como tirás una piedra en el agua para que rebote muchas veces. Un swiiiingg…. cada uno ponía algun billete para el fondo común, el montoncito se colocaba a cierta distancia y el que le daba con su ojota se llevaba la plata. 

Después vinieron unas almendras y un banana&chocolate shake de la calle. Buenísimo!  En un rato, cuando baje un poco el sol, salgo a recorrer la ciudad con sus templos y estoy.

Datos útiles Luang Phrabang:

- Alojamiento: 50.000 kips casi todas las guest houses. Yo me estoy alojando en Spicy Lao, que tiene internet gratis, y desayuno incluído. Como el Spicy de Chiang Mai en Tailandia.

- Alquiler: de motos en Luang Phrabang no es recomendable, son muy caras, no es negocio. De bicis, está bueno pero hay bastante robo y las cadenas que te dan son muy faciles de cortar…tenés que tenr vista la bici todo el tiempo y los templos y parques están por lo general arriba de lomas, por lo que adiós bicicleta. Para hacer una recorrida general de la ciudad es una muy buena opción.

- Comida: es muy barato comer en Laos! y en la calle conseguís tambien comida muy rica: frutas, licuados, incluso zandías que te cortan en el momento (te podes comer un cuarto de sandía por 1 dolar mientras caminás por el mercado de la noche). Lo mejor son los sandwich de pollo, bien occidentales, y enoormes, como recreo a tanta fritanga asiática.

- Para escapar hacia el sur del país se complica por tierra. Si tenés poco tiempo, lo mejor es tomarse un avión…podés estar dos días hasta llegar a las tierras del sur, y pasandola muy mal en el colectivo. Los precios de los vuelos están entre USD80 y 130 dependiendo de a donde vayas.


For the Lao style

20 marzo 2010

No sé cuál es, pero vengo – con la cabeza que me da vueltas – de brindar por el Lao Style… fondo blanco y el siguiente en la ronda, hasta que me tocaba de nuevo a mí… y de nuevo el Lao Style en lugar de “cheers”.

Había vuelto a la guest house a bañarme y dejar las bolsas del mercado de la noche (nada uau el mercado).. una pregunta sobre una bicicleta al dueño del lugar - quiero alquilar mañana temprano – unos datos más, y un “por esta noche tenes cerveza y wisky gratis, come to join us”…okeeeei pensé, una suerte de previa hasta reunirme con el grupo que ya estaba en el bolichito del barrio.

For the Lao Style… fondo blanco y mostrar que me lo habia tomado todo.. al rato de nuevo, y así. Después vino la botella de wisky de Laos con dos escorpiones adentro… cómo no probarlo! Y además, for the Lao Style jaja.. y encima mezclado con 7up, como nosotros le metemos Coca al Fernet… Pero quedó bueno eh! o era el Lao Style que me tenía confundida… Según Sae, el anfitrión, también podés mezclarlo con Coca y con limón.

Y mientras me ponía el vaso en la boca (que son insistentes eh!) me decía don’t drink don’t fun, don’t drink don’t sleep.

La cabeza empezó a darme vueltas, y los pies de Sae me charlaban por debajo de la mesa ratona… así que antes de que se pusiera más mimoso me retiré galantemente a mis aposentos… for my argentinian style!


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