Chrsitoph Munich

Última noche en la isla Lanta

Con acento en la O, Christoph no lo pensó dos veces y sacó su pasaje a Bangkok, con destino a las playas del sur. No le importaba tanto el lugar como escapar cuanto antes de la Alemania que lo vio nacer -supuse yo – 40/45 años atrás.

No pedí más detalles, luego de que, con mi tercer trago de cerveza que me invitó, le pregunté por qué Tailandia, siendo que ya había venido antes (según había expresado).

Era una noche perfecta. Viento suave, noche clara. y mirando al mar que golpeaba despacio la orilla, como invitando a pescadores y a peces a bailarse un vals. Yo contaba estrellas, tantas como miedos internos eliminaba de mi cabeza, para disfrutar del solo hecho de viajar. Christoph: un sorbo, una pitada de cigarrillo y – supuse – imaginaría el encuentro con su mujer en Malasia, la semana entrante.

Me contó que en Las Vegas había comido la mejor carne de su vida. Los gringos la habían pinchado y sostenido en un horno muy caliente (no recuerdo los grados), así como un cowbow de película o los boy scouts asan su comida a la fogata. Quería saber sobre el secreto de la carne argentina, pero era como preguntarle a él por el secreto de su cerveza. “Come to eat asado” me limité a responder.

Atrás sonaba -terriblemente mal – una banda en vivo. Tailandeses haciendo covers que por un momento nos hicieron creer que estábamos en un karaoke bar. Chrsitoph contó entonces que era músico, que componía y que tenía una banda. Que tocaban para que la gente bailara… toda la noche,así como un DJ traspira discos.

Se tomó el último trago de cerveza y me contó uan historia de pescadores. Y después, calladamente, tanto que no sé si lo dijo o le leí la mente, me respondió lo que yo no había querido preguntar. Hacía unos días había muerto, súbitamente, su mejor amigo y cantante de la banda. Excelente relator de historias, se sentó en la sala de espera del médico y ahí abandonó sueños y canciones inconclusas.

Sueños y canciones que quizás un espíritu escondió en Tailandia, para que Christoph encontrara.

2 Responses to Chrsitoph Munich

  1. Mora dice:

    wuau, eh!
    Groso Marin!!!!!

  2. mamá dice:

    Hija qué viaje pintoresco estás haciendo!!!
    Cuántas historias de vida!
    Todo re interesante. No sé si todavía te das cuenta de lo que esatás viviendo o lo vas a ponderar cuando vuelvas. Pero disfrutalo, aún con risas y lágrimas.
    Cuidate mucho. Te requeremos.
    un beso grande

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