La ciudad de los niños

Llegué a Savannakhet… ciudad chiquita y perdida en el sur del país. Ciudad humilde de casitas estilo europeo que no visitan los turistas. Ciudad a la que caí de casualidad. Ciudad de los niños alegres.

Un cantado Sabaidíii (hola) y un movimiento de mano, o un ring ring del timbre de la bicicleta. Una calidez que contagia y que encontrás cada una cuadra. Porque Savannakhet está llena de chiquitos y llena de escuelas. Según el father Phillipe de la Iglesia de Santa Teresa (en el mismo casco histórico donde hay templos buddhistas, vietnamitas y chinos), los padres acá aman mucho a sus hijos y por eso sus hijos son libres y felices. Yo creo que fue el flautista de los cuentos, que se llevó de Hammelin a miles de niños, y que más tarde los devolvió por equivocación a orillas del río Mekong.

Savannakhet, también ciudad del placer de la siesta… porque recorrés sus calles tranquilas en bicicleta y parece que estás en uno de esos sueños de las tres de la tarde. En mi caso, llegué con el calor del mediodía tardío, y no lograba encontrar lugar para comer. Los restaurantes estaban cerrados o no me invitaban a entrar (después de la turística Luang Prabang, me costaba sonreírle a una silla de plástico al lado de un puestito de fritanga). Entonces, milagrosamente y al borde de la desesperación dí con Mamma’s home. Es la propia casa de Mamma, una mujer muy simpática que te cocina y te prepara la mesa en su living lleno de fotos. Eran las 14.00 y la cocina estaba cerrada. Mamma estaba en el piso dándose unos masajes y Nin, su hija, me invitó a pasar… algo iba a rascar de la heladera.

Un rico sándwich vegetariano, dos albums de fotos del casamiento de la hija mayor y una entretenida charla. Impagable. Cuando le pregunté a Mamma por su familia, me dijo “two daughters, two sons and a ladyboy jijiji”. Volví a mirar las fotos del casorio y ahí estaba… tan inadvertido/a! Seguimos charlando con Nin, Mamma empezó a roncar mientras su masajista seguía hablándole con las manos. Nos sacamos una foto para el recuerdo, y después abrazos, besos, que tengas mucha suerte y muy linda vida.

De nuevo en el calor de la bici, visité algunos templos y me fui a buscar un famoso fried ice cream…si si, helado frito. Aparentemente típico de esta ciudad, nadie me entendía cuando preguntaba por él… pedaleé y pedaleé hasta que, en una heladería de barrio, el dueño llamó por teléfono a un amigo que entendía algo de inglés y le leyó lo que yo pedía: FFFRRRAAAI-ID AIS CRÍM…. Y entonces, una vez hecha la traducción, soltó el esperado “Teeengo!!!”, seguido de mi cara de felicidad y dos bochas de helado envueltas en fritanga… rarísimo! Como si fueran buñuelos de pollo o pescado frito. Sigo prefiriendo el helado solo… pero quien dice, a mi vuelta, sale en Vishurca Mila de helado con fritas. Ésa si que no la probé nunca.

Di unas vueltas más por la ciudad y su atardecer, y a la noche me despedí de Savannakhet en Starlight Restaurant. Mesita de afuera, vecina a su casa de los espítirus, comí y canté con la radio welcome to the joutel caaalifornia, mientras espiaba una ventana del templo vecino… dos niños monjes yendo a dormir. Savannnakhet, such a lovely place, such a lovely place.

DATOS UTILES:

–          Dónde dormir: Saisouk Guest House. 30.000 k, es simple pero limpio. A las 11 de la noche cierran la puerta.

–          Dónde comer: Mamma’s Home Restaurant. “Good food, friendly local people in a place with travel information”. Nin en marzo de 2010 empieza su business como operadora turística y de viajes en Savannakhet, y también abrirá nuevo restaurant. Contacto: nin820@hotmail.com | phone +856 20 2310592

–          Comer: comer en Laos es muy barato en general, en Savannakhet también. Cuando uno lee “Restaurant” en esta ciudad, no pensar en el concepto occidental de la cosa… los restoráns son humildes, como humilde es Savannakhet. Incluso te puede pasar por al lado un perro raquítico y sucio.

–          Alquiler de bicicleta: 10000 k todo el día. A diferencia de Luang Prabang acá no suelen robar las bicicletas, y podés poner tu bolso de mano en el canasto sin correr peligro en los semáforos.

–          Helado frito: no sé cómo se dice en Lao al final. Sale 3.000 k y el lugar está a un costado de la estación de colectivos, hacia las afueras de la ciudad.

–          Ir o no ir a Savannakhet: si es de paso para otras ciudades del sur, está perfecta la visita, y con un día es más que suficiente.

4 Responses to La ciudad de los niños

  1. Eddie Cantor~ Truth or tact You have to choose. Most times they are not compatible.

  2. Knock Knock. Who’s there! Amazon! Amazon who? Amazon of a gun!

  3. Mora dice:

    genial el helado FRITO!!! jaja viste son graciosos hablando en ingles!!! Genial la mammas house!!!!!!! que buen viajeeeeeeee Marinotaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! y divinas las fotos!
    BesoooooOte!

  4. Alex dice:

    Macetas…such a lovely pic!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: