Ia nie gavariu paruski!

Tren Transmongoliano: Ulaanbaatar – Ulan Ude

Dos aplausos, una sonrisa y un alivio que no podía compartir con la rusa y el mongol de mi kupé, que me miraban sin entender mi ataque de alegría. A bordo del Transmongoliano, en la frontera entre Mongolia y Rusia, comprobé que es verdad, los argentinos no necesitamos Visa para entrar en tierras rusas.

Atrás, las estepas mongolas, y esa sensación que te sigue una cuadra cuando te obligás a volver sólo para volver a chequear que cerraste la puerta. ¿Había confirmado en Argentina el tema de la Visa rusa? ¿O sólo tenía la información del hermano del amigo del vecino? Si tan solo los tres cigarrillos y el paquete y medio de cookies mongolas pudieran dar luz a esos pasillos oscuros de la memoria! Mis manos traspiraban y mientras trataba de leer una revista, para no imaginarme el peor de los mundos, llegó el oficial rubio de ojos claros, para devolver pasaportes sellados… entre ellos, el mío, el único en todo el tren sin Visa estampada, pero con el sello de bienvenida. Sdrastvuitie!! (Hola), pude decir finalmente. Bienvenida a Rusia. Uau…

Ia nie gavariu paruski! (no hablo ruso), pero parece que son las palabras mágicas para que un ruso te siga hablando en su idioma, y cada vez más rápido. Como hacía Luta, cuando no roncaba en la cama de al lado. Y yo seguía hablando en inglés, porque bueno, uno nunca pierde las esperanzas.

Marina, pasame mis cosas que están tu mochila. Ya había pasado el control de frontera, y Luta podía respirar en paz, con sus productos comprados en Mongolia para vender en Ulan Ude. Un mongol de otro kupé había venido varias veces a decirme que yo era buena persona y que le escondiera cosas también. Casi que cierro negocio cobrando comisión, pero ya me imaginaba con todo el mercado negro de Mongolia sin declarar en mi mochila, un pasaporte sin Visa, y una gorda y maciza rusa mandándome fuera del tren.

Después de 8 literales horas, de controles y cambios de locomotora, en Sukhbatar (Mongolia) y Naushki (Rusia), el tren volvió a arrancar rumbo a la vía transiberiana, rumbo a Ulan Ude. En el camino, la Siberia rusa nos dio la bienvenida con chiquitos de cabezas rubias saludando desde lejos al tren, y casas de madera marrón y verde, con ventanas de postigos azules. Llegó el atardecer, con sus colores naranjas sobre montañas y lagos calmos. Pasamos por pueblos, tan cerca como para ver al ruso regando su huerta. Y entonces, con el mongol de la cama de arriba y con Luta, nos comimos la sandía que me habían regalado Peppie y Sam cuando nos despedimos en Ulaanbaatar, y una especie de salamín con queso (al estilo del bahiense chorizo parmesano). Porque en el tren se comparte todo.

Y entonces, transpirando en Siberia, fuimos tres sonrisas más desde la ventana del tren.

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DATOS ÚTILES

–          Pasaje Ulaanbaatar – Ulan Ude: T52000. El tren tarda 24 horas en llehar aproximadamente, 8 de las cuales está parado en sendas fronteras.

–          Tiempo: una vez que cruzás la frontera, tenés que sumarle una hora a tu reloj. Los rusos miden el tiempo según la hora de Moscú. Si tu tren llega a las 17.00 por ejemplo, y estás en Ulan Ude, tenés que sumarle cinco horas (son las 22.00). A medida que te vas acercando a Moscú, vas ganando horas.

–         Dónde dormir: no sé si vale la pena pasar la noche en esta ciudad, el tren a Irkutsk te da una hora de margen cuando para en Ulan Ude, en la que podes recorrer el centro y ver incluso la cabeza de Lenin, la mas grande del mundo.

–          Dónde cambiar plata: si todavía tenés moneda mongola, asegurate cambiar en Sukhbatar, porque una vez que cruzás la frontera ningún ruso acepta T. Hay un gordo que está todos los años en la estación de tren, y podés cambiar tu plata durante esas 4 horas que pasás ahí.

4 Responses to Ia nie gavariu paruski!

  1. gabsys dice:

    que grande! montaste los caballos mas antiguos del mundo !!! sos lo mas, y encima te conseguiste un parmesano bahiense ! jaja aca te esperan un par de cachafazes….. besooos

  2. mamá dice:

    Que alegría Maru volver a encontrarte acá. Seguimos viajando contigo. Ahora paisajes distintos, razas distintas. Te queremos mucho y te extrañamos, pero también nos alegramos con vos.
    besos y más besos.
    PD: Mandá muchas fotos!!!!!

  3. pa dice:

    Marin:
    Ia nie gavariu paruski!,pero igual se entiende todo lo que escribís. Una alegría tu vuelta al blog.
    Un beso,pa

    • juli dice:

      que lindas fotos !!!
      Estuve leyendo un libro “el niño de los caballos” que transcurre en esos campos Mongoles y me acordaba de vos.
      Besote amiga y sigo viajando con vos por ahora jaja despues espero irme yo tb para otros lugares.
      te extrañamos, especialmente en las noches porteñas !

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